La Leche De Esta Madre Es Veneno, Cuando Su Bebé La Tomó Recibió Una Dosis Letal

Esta historia es una muestra de que detrás de caras bonitas pueden esconderse seres humanos realmente despreciables.

Ser padre es una experiencia maravillosa, llena de satisfacciones y responsabilidades por igual y puede que haya pocas cosas en la vida, o ninguna, que produzcan más alegría que ver a nuestros retoños crecer sanos y desarrollarse como individuos competentes.

Pero en las últimas décadas y sobre todo en los años después del 2005 con el bum de las redes sociales, la paternidad se ha visto empañada por ciertos aspectos que obedecen no a la tarea intrínseca de la crianza, sino a necesidades egocéntricas de los padres por exhibir a sus hijos como parte de aquellas cosas que alimentan su vanidad y orgullo. De allí que tantas celebridades inunden Internet con millones de fotos de sus hijos, exponiéndolos a situaciones estresantes para las que ellos definitivamente no están listos.

Esto ha ocasionado que personas que no son aptas para ser padres se vean presionados a tener hijos y los vean como un requisito social obligatorio y así poder exhibir públicamente lo enamorados que están de sus hijos y lo felices que estos los hacen, dejándolos detrás de cámaras al cuidado de terceros y dedicándoles en realidad muy poco de su tiempo, afecto y cuidados. Por supuesto, no todos los padres que se sienten orgullosos de comunicarle a sus conocidos el amor que sienten por sus hijos lo hacen con fines vanidosos, por el contrario, pienso que, cuando es una expresión genuina, es algo de valorar y resaltar.

Krystin Lisaius y Somchai Lisaius son del primer tipo de personas, dos adultos muy poco serios y responsables con sus decisiones que llevaron a su hijita recién nacida a vivir una situación extrema, peligrosa y horrible después de amamantarla a tan sólo unos pocos días de haber regresado a casa luego que el hospital donde ella dio a luz, le diera de alta, pese a lo orgullosos y felices que decían a los cuatro vientos estar por el nacimiento de la bebé. Lo que le dieron en la leche materna no tiene perdón.

Ambos padres son reporteros reconocidos de dos grandes canales de televisión en Estados Unidos, se conocieron mientras laboraban y una evidente atracción surgió rápidamente entre ellos, estuvieron de novios y luego de un tiempo contrajeron matrimonio. La boda fue celebrada por muchos de sus seguidores que estaban felices de que estuvieran juntos.

Conocido es por todos que el medio de las estrellas es tremendamente exigente y entorno a la productividad y altos estándares de belleza se genera una gran presión, todos deben lucir bien, estar 24/7 sonrientes y listos para trabajar. La joven pareja no era la excepción.

Sus familiares y amigos cuentan que gastaban grandes sumas de dinero en tratamientos estéticos de diversa índole, como blanqueamiento de dientes, sesiones de rejuvenecimiento facial, masajes de adelgazamiento y tonificación y hasta cirugías plásticas.También pasaban largas horas al día ejercitándose y ocupándose de su aspecto físico para lucir perfectamente ante las cámaras. Estos hábitos, aunque un poco excesivos, no tenían tampoco nada de malo, el problema era lo que hacían cuando ni los ojos curiosos, ni las cámaras los estaban viendo, esto poco después le costaría muy caro a su bebita.

Pero retrocediendo un poco, íbamos en que se casaron y tanto sus seres queridos como su fanaticada celebraron con jubilo el feliz evento. Cuatro meses después de realizada la boda, nació una preciosa bebé. De inmediato los padres se encargaron de anunciarle su al mundo su infinito amor hacía la recién nacida. El parto duró varias horas pero todo sucedió con bastante normalidad, al otro día enviaron a Krystin y a la nena de vuela a su hogar.

Pocos días después la bebé enfermó, sus ojos tenían un aspecto extraño y se la veía notablemente agitada. Al ver que los síntomas no pasaban los padres la llevaron al hospital de nuevo. Allí los médicos confirmaron que no tenía ni resfriado ni ningún virus estomacal o respiratorio. Había algo muy raro en el cuadro que la niña presentaba por lo que le pidieron autorización a los padres para tomarle unas muestras de sangre y orina para examinarlas y poder determinar qué le pasaba a la recién nacida, ambos se negaron rotundamente porque sabían que descubrirían lo que habían hecho unas horas antes de darle pecho.

Los médicos les informaron que si ellos no daban la autorización para tomar las muestras, podían proceder a utilizar una figura legal donde anotarían la falta de colaboración y posible encubrimiento de los padres e igual procederían a practicar los pruebas de sangre y orina. Al no tener alternativa se hicieron a un lado.

Los resultados de los exámenes mostraron que la bebé tenía cocaína en su sangre,por eso estaba agitada, sudando y con los ojos desorbitados. ¿Pero cómo una recién nacida puede tener cocaína en su organismo? fácil: la madre la había consumido, la sustancia había llegado hasta su leche y luego por medio de esta a la bebesita, quien presentaba una dosis casi letal de la droga.

Los médicos les informaron a los padres que la niña debía ir a cuidados intensivos porque era posible que entrara en cualquier momento en paro cardíaco y que si sobrevivía a la noche luego debía estar bajo vigilancia y con suministro constante de medicamentos porque tendría que enfrentarse a un proceso de desintoxicación y que viviría el temido síndrome de abstinencia durante el proceso, por lo cual se requería vigilarla y ayudarla a enfrentar los terribles síntomas.

Si, una recién nacida enfrentándose a algo tan horrible sólo porque su egoísta madre no podía controlar su adicción a la droga.

Los médicos indagaron con los padres si Krystin había consumido antes de darle de comer a su hijita, por supuesto en un inició lo negaron, pero luego se dieron cuenta que la situación era insostenible y ella admitió haberse drogado 12 horas antes de que la bebé se enfermera y afirmó que no sabía que la sustancia podía llegar a la leche e intoxicar a la niña.

Fueron condenados a dos años de presión, pero un juez determinó que podrían cumplirlos en casa, también deben pagar varias horas de trabajo comunitario. Afortunadamente la bebé se encuentra ahora bajo el cuidado de su abuela y le tiene prohibido a los padres acercarse a ella.

Ya antes Somchai, había sido arrestado por parte de sustancias ilegales y esto le había hecho perder su puesto como presentador de un programa matutino de amplia audiencia.

Los medios de comunicación que cubrieron la noticia ruegan que las madres que suelen consumir este tipo de sustancias entiendan la gravedad de hacerlo cuando están amamantando a sus hijos, quienes podrían perder la vida por intoxicación, además de sufrir una adicción que nunca pidieron tener.

Fuente: NewsCBSNews.

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