10 Diferencias Entre Un Trasero Real Y Uno Falso, El Favorito De Los Hombres Es…

Las chicas muchas veces pueden hacer locuras con tal de parecer atractivas, a tal grado que modifican su cuerpo, como ciertas celebridades que sólo tienen fama gracias a sus enormes traseros…

No tiene nada de malo querer tener grandes atributos, pero cada vez vemos más mujeres que quieren seguir el ejemplo de la exuberante Kylie Jenner, y se niegan a admitir que se han hecho cirugías para embellecer el cuerpo que Dios les dio.

¿Quieren saber la diferencia entre un trasero real y uno falso?

Pues a continuación les diremos cuáles son… ¡Han vivido engañados!

1. La proporción entre piernas y caderas

Hay distintos tipos de cuerpos, pero si te encuentras a una con trasero enorme, cadera pequeña y piernas extremadamente delgadas, algo no está bien. Los glúteos grandes son sinónimo de caderas anchas y muslos gruesos. Si algo se ve raro en esa proporción quiere decir que esa hermosura pasó por las manos de un cirujano plástico.

2. El tamaño exagerado

El cuerpo femenino con trasero sin retoques se ve muy diferente. Tiene curvatura natural que crece poco a poco de la espalda baja y termina con otra que se junta con los muslos. En cambio, uno con implantes o que se ha inyectado para agrandarlo se ve artificial, como si lo hubieran cortado de repente, algo así como una letra “d” minúscula.

3. Movimiento al caminar

Un trasero real, por más firme que sea tiene cierto movimiento, ya que esta parte del cuerpo acumula grasa, músculo y tejidos blandos. Cuando una chica hace ‘‘twerking’’ o se menea al caminar, se mueve muy distinto de una que se ha sometido a cirugía.

4. Los “bultos extraños en la piel”

Por lo general aparecen cuando las chicas se inyectan grasa en zonas estratégicas. De esa manera aumentan el volumen de los glúteos. Sin embargo es muy común que se formen algunos cúmulos, como bultos bajo la piel, parecidos a la celulitis. Esto no ocurre a las mujeres con trasero cultivado en el gym.

5. Firmeza 

A las chicas que van al gimnasio y tienen alimentación sana se les ve firme y duro. Además, todo su cuerpo luce perfectamente trabajado: piernas, brazos y abdomen. En cambio las que tienen cirugías pueden presumir silueta muy esbelta pero poco firme, y el trasero enorme y las piernas delgadas las delatan.

6. Se notan los implantes

Sí, en ocasiones los implantes de silicón son tan exagerados, que se ven muy marcados en las piernas. ¡Es horrible! y la verdad es que no luce nada bien. Se puede ver en celebridades que llevan sus cirugías al extremo; el ejemplo perfecto es la rapera Nicki Minaj.

7. El trasero real es más redondo

Algunos traseros falsos se ven muy redondos y perfectos al principio, pero necesitan de muchos retoques para mantenerse así. En cambio, los glúteos trabajados con ejercicio se ven perfectamente redondos con el paso del tiempo, siempre y cuando continúen sus rutinas.

8. Tiene muchas marcas 

Generalmente un trasero que ha sido aumentado de manera artificial suele tener algunas estrías, ya que la piel se estira de repente por el procedimiento, lo cual rara vez ocurre cuando una chica lo tiene naturalmente grande, porque va aumentando de tamaño poco a poco.

9. Se cae con el tiempo

Las chicas que se han hecho cirugía deben darse mantenimiento, pues con el paso del tiempo los glúteos se pueden caer, la piel se pone flácida. En caso de que usen implantes, éstos tienen cierto tiempo de vida y después de algunos años deben cambiarse. Como dicen por ahí, al natural es mejor.

10. Se cuida mucho para que él no descubra su secreto

Hombres, si notan que una mujer se porta muy sospechosa cuando están juntos, no deja que toques su trasero tanto cómo quisieras y prefiere hacerlo con la luz apagada, quizá es porque no quiere que veas las marcas de la cirugía.

Al final preguntamos a los varones cuál tipo de trasero prefieren. Y el ganador absoluto es: ¡AL NATURAL! Porque lo que más aman es sentir, ver y admirar cómo se mueven las curvas de su chica.

¿Y tú que opinas? Deja tu comentario

Loading...